viernes, 31 de enero de 2025

Reflexiones de un jubilado




 

Reflexiones de un jubilado.

Uno de los objetivos que debes plantearte en la jubilación es fortalecer tu cuerpo, fortalecer los huesos. El único remedio es someterlo a estresores, diferente de buscar estrés que nos enferme. Antes que acomodarte a lo suave, digestivo y falto de tono, debes ejercitarte. Comer aquello que te haga más resistente, como quien se toma un poco de veneno para hacerse inmune a la larga. Quizá por eso acudo a una cafetería que tengo cerca de casa y pido unos churros a sabiendas que por muy apetitosos que sean tiene algo de pócima que a la larga me harán más fuerte y a la corta más feliz.

Esto me hace pensar que son los contratiempos son los que nos dan un extra de motivación y ejercitan la fuerza de voluntad. Y que poco nos gustan cuando estamos acomodados a lo digestivo, suave, a lo predecible, a nuestra hegemónica forma de pensar de creer en las experiencias vividas del pasado nos hacen ir sobre seguro y que cuanto ocurrió tiene ahora una razonable explicación y sirven de guía para conducirse.

¿Por qué este desvarío de argumentos? Están basados en la incontrastable fuerza de la naturaleza para librarnos su particular guerra y que todo lo que creemos direccional caiga por el precipicio del azar y tengamos que decirnos que “nunca me había pasado algo así”. La biología va a ganar la batalla a todos los que vamos al gimnasio, levantamos pesas, corremos… Qué decir de los que se exceden descompensados sobrepasando los límites.

         Lo último es perder la capacidad de reaccionar a lo que nos maltrata, ya sea física o emocionalmente. Volvernos incapaces de huir de la agitación. Dios nos libre del amor tormentoso, de las rencillas familiares, de aferrarnos de manera obsesiva a ponernos a los pies de los caballos.

Huir de las obsesiones que se alimentan de la energía de nuestros pensamientos. A medida que más tiempo se les dedica más fuertes se hacen y más te dominan. El mejor paliativo es fomentar la curiosidad, el interés. Leer. Leer libros desacreditados. Alguien que lance una crítica furibunda contra un libro, abre las puertas del interés. A veces es un truco para ganarse la fama, pero provocar celos es señal de que las cosas le están saliendo bien. Que hablen mal de ti no debe decepcionarte cuando quieras alcanzar tus objetivos. Si eres incapaz de provocar envidias por tu independencia y libertad, es señal de que tienes que andar cuidando la imagen. Yo me visto como me apetece y mi esposa anda a las greñas conmigo por mi inadecuación cuando asisto a algún acto social. Dicho queda.

Si alguien se ha cruzado en mi camino con la intención de perjudicarme, me he crecido. Me hizo un favor, pues tenía que esforzarme y aprender otros recursos para hacerme más sagaz. Abandonarse a la buena vida, al confort, provoca que nos vayamos desajustando y envejeciendo. Vivimos más pero cada vez estamos más enfermos. El mito de los cazadores-recolectores del Paleolítico me llevaría a creer que todo es debido al exceso de bienestar en esta sociedad obsesiva en el autocuidado. En esa época nos habríamos librado de la superabundancia de nombres para todos los estados, síntomas y padecimientos del ser humano. De las incontables emociones, cuando los únicos estados de las personas son el hambre, el deseo y el miedo. Es nuestro paquete básico. Tristeza o alegría.

Necesitamos un continuo suministro de justificaciones y explicaciones para nuestros elementales actos. En este aspecto me gustaría parecerme más a una lavadora, con sus programas y botones, interruptores. Dejar de ser biológico y dependiente de infinidad de causas y efectos en un mundo tan complejo y encima querer comprenderme cuando los cambios de estado de ánimo, la ansiedad, falta de energía, el humor otoñal... forman parte de nuestra variabilidad humana.

En mi trabajo como maestro, entendí que era lo situacional lo que permitía mejor y mayor aprendizaje. Aprender palabras fuera del contexto donde tenían sentido servía para bien poco.

 Desprendemos de la tiranía de los malos hábitos. Poner en marcha el detector del aburrimiento.

 Fortalecer los huesos, que es lo único que evita el envejecimiento, cargando con las bolsas del supermercado y así ahorrar en mancuernas.

Y que no se diga que pienso demasiado y que hago muy poco.

3 comentarios:

  1. José que me aconsejas que siga desayunando con churros ,o que me compre unas mancuernas.

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  2. Encasillarse tiene como respuesta la monotonía y esto no trae nada bueno, debemos tener metas que estén a nuestro alcance dando nuestra mejor versión en eso que quieres, con nuestras virtudes y carencias.

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  3. Qué sentido tiene alargar la vida una vez ha caducado? La jubilación es la caducidad oficializada, alargarla a base de sacrificarse hay que sopesarlo muy bien cuánto compensa, yo creo que no compensa. Ahora es la hora de hacerse olgazan, cómelon, bebedor y fumador, de nada de eso nos vamos a morir ya, por qué de lo otro ya por mucho que queramos no podemos😂😂😂😂😂 pa los cuatro días que me quedan en el convento 😂😂😂😂

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