domingo, 18 de febrero de 2024

El porqué del "El escritor"

 

En el anterior relato de “El escritor” me baso en una experiencia que tuve unos días antes.

Me disponía a ir por mi mujer al trabajo. Es una caminata de cerca una hora. Intento sortear las calles que más tráfico tienen, evitando dar rodeos. Málaga es enorme. Sólo tienes que intentar ir de un lugar a otro para darte cuenta que todo está lejos y que está trazada en forma laberinto. Cruzo grandes avenidas, como alguien que vadea ríos tempestuosos. La de Manuel Azaña, que poca gente sabe que se llama así, es una autopista inundada de toda clase de vehículos como en las películas americanas. El desagradable ruido que producen te enerva. Si te paras a pensar es de locos. Cómo es posible que hayamos creado este infierno de vida en la ciudad.

El caso es que antes de llegar al lugar de trabajo hay un dédalo de calles con sus pasos de peatones regulados por semáforos. Con todos los que hay repartidos por toda la ciudad daría para un inmenso bosque, pienso. Los automovilistas a cualquier hora llevan una enorme prisa. La conducción en la ciudad altera el carácter. El conductor malagueño es un ser crispado e intransigente. Sé de una amiga que cuando se vino a vivir a Málaga tuvo que tomar clases de conducción para adaptarse al modo de hacerlo aquí. Me contó que el profesor de la autoescuela le enseñó algunos trucos para sobrevivir:  acelerar aprovechando el semáforo al límite cuando se ponía en ámbar para cambiar a rojo. También la llevó a zonas de Málaga a las que no se le debía ocurrir ir, la Palmilla, entre ellas. Le advirtió que corría el riesgo de que algún palmillero se le echara en el coche simulando un accidente.

-Estuve a pique de dejar de conducir. Le cogí pánico a Málaga. Todavía hay alguien que se mete conmigo, con la velocidad a la que voy o alguna maniobra que haga, y eso que procuro adaptarme a lo irracional de aquí-, me dijo.

Regresando al tema. Me disponía a cruzar una calle muy próxima al lugar de trabajo por el paso de peatones y en verde. Un automóvil de los que ahora se venden y que están hechos para lugares agrestes, giró deprisa en el cruce.  La conductora frenó, pero fui yo quien esquivé el golpe con mis reflejos. Es increíble de cuantos detalles te das cuenta en tan breves instantes y todo porque tu vida estuvo al límite de la supervivencia. Ella no me había visto. Su reacción se debió a que la compañera le avisó con un grito. Cuando reparó en lo que podía haber ocurrido se llevó las manos a la cabeza. Después del sobresalto que pasé para lo único que tuve ánimos, desde la acera, fue de llevarme los dedos a los ojos en señal de advertirle que debía mirar mejor. Otro se hubiera puesto a chillar como un energúmeno.

Recogí a Madi, se lo conté sin darle más importancia. Procuré olvidarlo. En definitiva, estaba sano y salvo, a qué venía regodearse en lo que podía haberme ocurrido. No se me iba de la cabeza. Había momentos en los que me sentía como un muerto con vida. Me imaginaba allí tirado. Mi esposa esperándome y yo sin aparecer. Para crearte angustias la mente es muy esforzada. Me propuse exorcizar la experiencia escribiendo.

Así que soy ese escritor famoso, con cuatro novelas, aciago porque le fama le ha llegado cinco meses antes de que un atropello acabara con su ilusión de haber alcanzado la gloria tanto tiempo buscada. La enseñanza, si es que se puede sacar alguna, la dejo al arbitrio de cada cual. Yo me quedo como estoy; con relatar en este blog lo que se me ocurre y su efecto sanador. Mi particular éxito es  tener amigos, amigas y familiares que se entretienen en leerme. Muy selectos. Si has llegado hasta aquí, tú te encuentras entre ellos, y si no has querido, te entiendo. La amistad y el cariño tienen sus servidumbres y algunas nos sobrepasan. Haces muy bien en no exigirte tanto. Gracias.

 

5 comentarios:

  1. Asu Asu que relios me lías 😂😂😂😂

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  2. Benditos reflejos los tuyos. Gracias a ellos podremos seguir disfrutando con tus relatos.

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  3. 😂😂😂q buenoo!!👏👏

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  4. Pues si los malagueños son así al volante (no es para tanto)😉irse a Madrid, esos si que no tienen temple😅

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