En el anterior relato de
“El escritor” me baso en una experiencia que tuve unos días antes.
Me disponía a ir por mi
mujer al trabajo. Es una caminata de cerca una hora. Intento sortear las calles
que más tráfico tienen, evitando dar rodeos. Málaga es enorme. Sólo tienes que
intentar ir de un lugar a otro para darte cuenta que todo está lejos y que está
trazada en forma laberinto. Cruzo grandes avenidas, como alguien que vadea
ríos tempestuosos. La de Manuel Azaña, que poca gente sabe que se llama así, es una
autopista inundada de toda clase de vehículos como en las películas americanas.
El desagradable ruido que producen te enerva. Si te paras a pensar es de locos.
Cómo es posible que hayamos creado este infierno de vida en la ciudad.
El caso es que antes de
llegar al lugar de trabajo hay un dédalo de calles con sus pasos de peatones
regulados por semáforos. Con todos los que hay repartidos por toda la ciudad
daría para un inmenso bosque, pienso. Los automovilistas a cualquier hora
llevan una enorme prisa. La conducción en la ciudad altera el carácter. El
conductor malagueño es un ser crispado e intransigente. Sé de una amiga que
cuando se vino a vivir a Málaga tuvo que tomar clases de conducción para
adaptarse al modo de hacerlo aquí. Me contó que el profesor de la autoescuela
le enseñó algunos trucos para sobrevivir: acelerar aprovechando el
semáforo al límite cuando se ponía en ámbar para cambiar a rojo. También la
llevó a zonas de Málaga a las que no se le debía ocurrir ir, la Palmilla, entre
ellas. Le advirtió que corría el riesgo de que algún palmillero se le echara en el coche simulando un accidente.
-Estuve a pique de dejar
de conducir. Le cogí pánico a Málaga. Todavía hay alguien que se mete conmigo, con
la velocidad a la que voy o alguna maniobra que haga, y eso que procuro adaptarme a lo
irracional de aquí-, me dijo.
Regresando al tema. Me
disponía a cruzar una calle muy próxima al lugar de trabajo por el paso de
peatones y en verde. Un automóvil de los que ahora se venden y que están hechos
para lugares agrestes, giró deprisa en el cruce. La conductora frenó, pero fui yo quien esquivé
el golpe con mis reflejos. Es increíble de cuantos detalles te das cuenta en
tan breves instantes y todo porque tu vida estuvo al límite de la supervivencia.
Ella no me había visto. Su reacción se debió a que la compañera le avisó con un
grito. Cuando reparó en lo que podía haber ocurrido se llevó las manos a la
cabeza. Después del sobresalto que pasé para lo único que tuve ánimos, desde la
acera, fue de llevarme los dedos a los ojos en señal de advertirle que debía
mirar mejor. Otro se hubiera puesto a chillar como un energúmeno.
Recogí a Madi, se lo conté sin darle más importancia. Procuré olvidarlo. En definitiva, estaba sano y salvo, a qué venía regodearse en lo que podía haberme ocurrido. No se me iba de la cabeza. Había momentos en los que me sentía como un muerto con vida. Me imaginaba allí tirado. Mi esposa esperándome y yo sin aparecer. Para crearte angustias la mente es muy esforzada. Me propuse exorcizar la experiencia escribiendo.
Así que soy ese escritor
famoso, con cuatro novelas, aciago porque le fama le ha llegado cinco meses
antes de que un atropello acabara con su ilusión de haber alcanzado la gloria
tanto tiempo buscada. La enseñanza, si es que se puede sacar alguna, la dejo al
arbitrio de cada cual. Yo me quedo como estoy; con relatar en este blog lo que
se me ocurre y su efecto sanador. Mi particular éxito es tener amigos, amigas y familiares que se entretienen en leerme. Muy selectos. Si has llegado hasta
aquí, tú te encuentras entre ellos, y si no has querido, te entiendo. La
amistad y el cariño tienen sus servidumbres y algunas nos sobrepasan. Haces muy
bien en no exigirte tanto. Gracias.
Asu Asu que relios me lías 😂😂😂😂
ResponderEliminarBenditos reflejos los tuyos. Gracias a ellos podremos seguir disfrutando con tus relatos.
ResponderEliminarMuchas gracias.
ResponderEliminar😂😂😂q buenoo!!👏👏
ResponderEliminarPues si los malagueños son así al volante (no es para tanto)😉irse a Madrid, esos si que no tienen temple😅
ResponderEliminar