viernes, 9 de agosto de 2024

Adiós Paloma. (Tercera parte)

 


            Han transcurrido cinco años desde que tuve aquel encuentro en el desabrido bar.  Me fui del apartamento y se lo dejé todo. Mi vida había cambiado de manera radical. Claudia y Paloma no se esperaban que fuese tan fácil, se instalaron y arrinconaron mis escasas pertenencias hasta que las arrojaron a la basura.

         Todo empezó cuando llegó la noche y decidí dar un paseo por el parque. No había forma de dormir. El termómetro marcaba treinta grados. El terral de Málaga que enajena las conciencias nublaba el razonamiento. Mi ánimo cambiaba a un ritmo de metrónomo: animoso, hundido, desesperado. Perdía la esperanza de tener fuerza para enfrentarme a Claudia y liberar a Paloma de su nocivo influjo. Porque una cosa si tenía clara o medio clara; o era lo que me reconfortaba: que Paloma estaba secuestrada emocionalmente.

No estaba para seguir lo ocurrido durante el día y que los noticiarios se habían hecho eco. Un objeto desconocido había estado surcando el firmamento. Mirar al cielo a plena luz incandescente no era de agrado, por lo que nadie hizo una observación puntual de qué era y se dejaban llevar por las noticias que bailaban entre un meteoro o artefacto espacial en desuso con trayectoria imprevisible. ¿Qué otra cosa podía ser? Tal como hizo su aparición, desapareció sin dejar rastro. Los más ufanos hablaban de ovni porque aún queda gente que cree en la vida extraterrestre. Referían haber visto una nave rojiza semejante a un bidón con un extremo encendido como un cigarro. El sentido común se imponía a los que decían semejante disparate y se les dejaba por fantasiosos delirios víctimas de la cuarta ola de calor que padecíamos.

         Salí a despejarme al parque. Caminaba ofuscado. La noche insoportable de calor, con una humedad pegajosa, que te hacía transpirar como si estuvieses corriendo, hizo que fuera buscando las umbrías, apartándome de los senderos. De vez en cuando me cruzaba con una pareja, un grupo de muchachos o alguien solitario que paseaba un perro. Eran más bien espectros que resoplaban. Mis pensamientos embadurnados de un fiero coraje iban desde las finas venganzas a las más groseras contra Claudia. La mente saltaba como un mono irritado. Caminaba con la sensación que da la seguridad de estar en un paraje urbano que tenía más que visto. Podía marchar con los ojos tapados y saber en qué lugar me encontraba.  Los árboles fueron cambiando de aspecto como salidos de una novela gótica. Bajo el efecto de la oscuridad espesándose fui adentrándome por un camino desconocido que se abría como una novedad en aquel paisaje trillado. La única referencia eran voces cada vez más lejanas de gente.

         Estaba seguro que no alucinaba. Acaso un camión con las luces encendidas, qué hacía allí en mitad de la noche y en la espesura. A medida que me acercaba entendí que aquello no era normal. Un silencio brusco. Unas luces ámbar a las que me dirigía y que se apagaron. Mis pasos se hicieron cada vez más lentos. Era como si de golpe la gravedad de la tierra hubiese cambiado y me impidiera caminar.

         Una puerta se abrió. La luz a sus espaldas que salía del compartimento me impedía verle el rostro. La forma era de un ser normal, quizá con los brazos y las piernas más largas. La cabeza… Del resto ya no me acuerdo.

         Pues sí. Hasta la fecha lo he guardado en secreto. Estáis en lo cierto. Fui abducido por los extraterrestres. Algo me tuvieron que hacer en aquella nave porque cuando desperté en mi cama era otro. Tenía la piel más joven, la mirada profunda, fuerza, ímpetu. La vida me iba a cambiar completamente porque era capaz. Ahora soy rico, atractivo y triunfo. Pude decir al día siguiente: adiós Paloma.   

                                     

                                      Debería continuar.

        

6 comentarios:

  1. No sé si debes continuar con la historia, por supuesto con haberla dejado SI. Enemigo que huye puente de plata. Ahora a por otra etapa, con sus altibajos, pero diferente. Hay que ser optimista, gracias a Dios el futuro lo desconocemos.

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  2. Lo mismo era el camión de la basura…. Inma

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  3. Ya era hora que le ocurriese algo bueno a este señor. Espero que no tenga altibajos aunque no me termino de creer que la haya olvidado.😉

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  4. Estabas bajo los efectos de un hambre canina. Desfallecías y veías alucinaciones. Propio de los desgraciados desnutridos. Es mucho tiempo de ayuno obligatorio. Un buen bocadillo de atún en aceite y una buena tajada de sandía, te harán recobrar la lucidez. No te creas lo de los extraterrestres, las soluciones no vienen ni de los cielos ni de los infiernos.

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  5. José si vuelves a tener encuentros con estraterretres, háblale de tu amigo para ponerse fuerte como tú.
    Que la vida son dos días y ya solo nos queda uno.

    Saluda a paloma!!!

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  6. José, si tienes otro encuentro con estraterretres, dile que tu amigo quiere ponerse fuerte como tú.

    Si ves a paloma dale las gracias !!!

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